Cavero cuadro a Chincha por pretender emboscarlo
Alejandro Cavero le responde a Jaime Chincha, luego de que le dijo que era un malcriado por haber desistido a ser entrevistado por él en el congreso.
“Tengo que decirlo públicamente, que iba a entrar directo el Congresista Alejandro Cavero. No sé por qué a veces se toma las cosas personal. Avisado, en la galería del congreso, se quitó el micro y se fue. Señor Cavero yo no le he hecho nada, que le haga preguntas que le puedan molestar, usted tan joven, yo bastante mayor que usted, tenga un poco de correa” mencionó el periodista.
“Además, sea respetuoso, no sea malcriado, ya. Cómo su mayor, le llamo la atención a usted, qué le pasa. Si tiene algo, escríbame y dígame. Nos tomamos un café y le aclaro las cosas que quiere que le aclare” agregó.
“Pero no me haga eso con el equipo periodístico. Están trabajando largas horas ahí. Coordinaciones van y coordinaciones vienen; no Chincha, bajo y me voy. No, qué le ocurre, qué me pasa. Compórtese, sea maduro. Y si hay preguntas incómodas, enfréntelas, toreelas” enfatizó.
Pese a todo lo que dijo Chincha, Cavero respondió bien al decir que Chincha no es el tipo de periodista con que se puede sentir a conversar, recibir y responder preguntas. Todo lo contrario. Chincha acusa y señala en la mayoría de oportunidades, acción que Cavero no dejó escapar en sus respuestas.
“Yo a ti no te debo ni media explicación. Tú no preguntas, tú lanzas consignas. Felizmente existe libertad de prensa y cantidad de periodistas objetivos con los que sí podemos conversar. Soy joven, sí, por eso nosotros a la obra y ustedes a jubilarse”
“Tu mismo te delataste cuando dijiste que debía ir a “torear” tus preguntas. El torero busca clavarle un puñal al animal porque va con un objetivo. Eso no es hacer periodismo para saber la verdad. Menos aún defender el interés ciudadano” sostuvo Cavero.

Chincha es conocido por ser un periodista que solo apoya a los gobiernos de turno cuando lo necesita, cuando puede sacarle provecho, sin embargo es poco calificado como verdadero periodista, ya que suele colocar sus intereses encima que ejercer su profesión con total ética.



