POLITICA

Se pudrio todo a ultima hora a Castillo

En un desesperado intento por sabotear el inicio de su juicio oral, el expresidente golpista intentó una maniobra que se desplomó estrepitosamente frente a la justicia peruana.

Pero su estrategia fue descubierta y desmantelada en cuestión de minutos. El tribunal no cayó en su trampa y tomó una decisión tajante: Castillo no podría detener el proceso, y para asegurarse de ello, le asignaron un abogado de oficio.

El exmandatario llegó a la audiencia sin abogado, pretendiendo paralizar el juicio que lo enfrenta a la posibilidad de una condena de 34 años de prisión por el intento de golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022. Sin embargo, la Sala Penal Especial de la Corte Suprema desenmascaró su jugada.

Resultó que Castillo solo había prescindido de uno de sus abogados, mientras que otros tres seguían oficialmente registrados en el proceso. Es decir, su intento de victimizarse y frenar el juicio no era más que una burda estrategia que fue desbaratada en el acto.

El juez supremo José Antonio Neyra, presidente de la sala, le dejó en claro a Castillo que sus intervenciones debían ajustarse a las normas del proceso y no convertirse en discursos políticos.

A pesar de ello, el exmandatario insistió en su táctica de distracción, atacando la imparcialidad de la jueza Norma Carbajal. Pero sus reclamos fueron ignorados, y el tribunal dispuso continuar con el juicio, despojando al golpista de cualquier posibilidad de manipular la situación a su favor.

En su afán por boicotear el proceso, Castillo incluso rechazó la asistencia de un defensor público, creyendo que así podría retrasar indefinidamente la justicia.

Pero el tribunal no cedió ante sus caprichos y designó a Edgar Callahualpa Quispe como su representante legal, asegurando que el proceso continúe conforme a la normativa.

La audiencia se llevó a cabo en una sala judicial especial dentro del Penal Barbadillo, la prisión donde Castillo está recluido desde diciembre de 2022. Junto a él, también fueron identificados los coacusados en este caso histórico: el ex primer ministro Aníbal Torres, la ex primera ministra Betsy Chávez y el exministro del Interior Willy Huerta,

además de tres exoficiales de la Policía Nacional que también enfrentan graves acusaciones por su presunta participación en la intentona golpista.

Este nuevo revés para Pedro Castillo deja en evidencia que su estrategia de dilación está condenada al fracaso. La justicia peruana no permitirá que un golpista manipule el sistema a su antojo.

Ahora, el proceso sigue su curso y se avecina un desenlace que podría marcar un precedente histórico en el país. ¡Castillo y su cúpula de conspiradores están cada vez más acorralados! ¡La caída definitiva del golpismo está más cerca que nunca!

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