TELEVISION

Se acabo todo para Jorge Benavides

Jorge Benavides, conocido por su programa de televisión «JB en ATV», ha sido un maestro en la parodia política y social, utilizando el humor para comentar sobre eventos de actualidad.

El sábado 20 de enero, la presidenta Dina Boluarte experimentó un incidente incómodo durante su visita oficial a Huamanga, Ayacucho, donde fue jaloneada en el cabello por dos mujeres identificadas como Ruth Bárcena e Ilaria Aimé. Este incidente se volvió viral en las redes sociales, generando diversas reacciones y opiniones en el público.

Ante este escenario, Jorge Benavides, siempre atento a las tendencias y acontecimientos relevantes, propuso realizar una parodia del incidente en su programa. Utilizando sus redes sociales, consultó a su audiencia si estaban de acuerdo con la idea, recibiendo una respuesta mayoritariamente positiva.

Con el respaldo de su público, el equipo de producción procedió a grabar la parodia, la cual prometía arrancar risas y críticas, como es característico en el estilo humorístico de Benavides.

Sin embargo, la sorpresa llegó cuando, a pesar de las expectativas generadas, el sketch nunca fue emitido en el programa. En lugar de la tan esperada secuencia que satirizaba la jaloneada a la presidenta Boluarte, se optó por transmitir otro contenido, desconcertando a la audiencia y generando una ola de críticas hacia el comediante y su equipo.

Los televidentes expresaron su descontento a través de redes sociales, acusando a Jorge Benavides de haber cedido a la presión y de haber sido censurado. Comentarios como «Arrugó con Dina» y «Nuevamente lo censuraron» inundaron las plataformas digitales.

Incluso hubo comparaciones con situaciones anteriores, como el supuesto descarte de un sketch con el expresidente Francisco Sagasti en otro canal.

Ante la controversia, la esposa de Jorge Benavides, Karin Marengo, salió en defensa del contenido censurado, instando a los críticos a ver lo que habían grabado antes de emitir juicios. Sin embargo, la incertidumbre persiste, dejando a la audiencia con la pregunta de si la autocensura fue motivada por miedo a represalias o si hubo presiones externas para evitar la emisión del sketch.

 

 

 

 

Este incidente pone de manifiesto la delgada línea entre el humor y la sensibilidad política en el mundo del entretenimiento, donde la autocensura y el temor a represalias pueden influir en la creatividad y libertad artística de los comediantes, incluso de aquellos tan reconocidos como Jorge Benavides. La polémica queda abierta, dejando reflexiones sobre la libertad de expresión y los límites del humor en la sociedad actual.

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