POLITICA

Duro golpe para Rosa M. Palacios y los caviares

Parece que a los periodistas caviares, acostumbrados a navegar entre las aguas cristalinas de la élite del poder, se les ha volcado la torta en la cara y están recibiendo la cosecha amarga del odio que sembraron.

La periodista Rosa María Palacios se pronunció sobre la operación Valkiria II y el allanamiento a la casa de Juan Carlos Tafur, expresando su preocupación por lo que considera un ataque a la libertad de expresión.

Palacios comentó sobre el allanamiento a la casa de Tafur, mencionando que se llevaron tres laptops y un teléfono celular, presuntamente para averiguar sus fuentes periodísticas. En sus palabras: «Lamentablemente, esto desprestigia todo el operativo. No puedes simplemente allanar la casa de un periodista porque no te gustan sus notas».

Además, destacó la importancia de respetar la libertad de prensa y mantener la objetividad en las investigaciones. Según Palacios, acusar a Tafur de manera burda para investigar sus fuentes es una grave violación a la libertad de expresión.

añadió: «Se han metido a la casa de Juan Carlos Tafur y le han quitado tres laptops, de las cuales además algunas no son suyas, y su teléfono celular. ¿Para averiguar qué? Para averiguar sus fuentes. Las fuentes de su trabajo periodístico. Marita Barreto y el juez que ha autorizado han decidido matar la libertad de expresión hoy en el Perú».

En cuanto a las acusaciones contra Tafur, Palacios no se refirió directamente a su posible vínculo con la corrupción, pero sí mencionó la necesidad de que el juicio contra él no esté influenciado por opiniones personales. «Si el juicio que se formó Juan Carlos Tafur le gusta o no a alguien, es irrelevante para la investigación criminal«, dijo.

Parece ser que, para Palacios, cualquier investigación que toque a un periodista «caviar» es automáticamente un ataque a la libertad de expresión y un intento de silenciar las voces críticas. Olvida convenientemente que la libertad de prensa no es un escudo que protege a los corruptos, sino un derecho que debe ejercerse con responsabilidad y ética.

El caso de Tafur, según Palacios, es una muestra más de cómo las fuerzas oscuras del poder intentan callar a aquellos valientes que osan levantar la voz. «¿Qué delito cometió Tafur? ¿Escribir artículos incómodos para el régimen? ¡Eso no puede ser un crimen en una democracia!», proclama Palacios con fervor revolucionario.

En resumen, la queja de Rosa María Palacios a favor de José Carlos Tafur es un canto a la hipocresía disfrazado de defensa de principios nobles.

Mientras tanto, el público observa con escepticismo cómo los caviares coludidos con las elites del poder ahora sufren las consecuencias de sus propias acciones. La moral periodística, al parecer, también tiene su propia «Operación Valkiria» interna. ¿ Que opinas usted al respecto ?

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