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Claudia Cisneros hizo un papelón al querer boicotear juramento de Keiko

Hoy a dado lugar al juramento de Keiko Fujimori, quién lo realizó acompañada de Álvaro Vargas Llosa, hijo de Mario Vargas Llosa.

Así pues, durante el evento, también estaba la presencia de los políticos opositores venezolanos; Lilian Tintori y Leopoldo López, a quién Álvaro Vargas Llosa le tiene gran estima, como así lo expresó:

“Tenemos entre nosotros a un héroe y una heroína de la causa de la libertad, que han venido desde lejos para compartir con nosotros su testimonio. Dos amigos a los que quiero mucho y que conozco desde hace muchos años: Leopoldo López y Lilian Tintori” manifestó Vargas Llosa.

No obstante, la periodista Claudia Cisneros, una vez escuchado este corto discurso de Llosa, criticó a Álvaro, mencionando que llamó “heroína” a Keiko Fujimori, cuando esa totalmente falso; sin embargo borró el twit y, a cambio, colocó el siguiente:

“Creo que la Sra. Fujimori ha hecho suficientes explicaciones de los ERRORES que ha cometido en el pasado”,Mario Vargas Llosa en el mayor ACTO DE TRAICIÓN al Perú. Ahora Mario es un fujimorista más, llamando errores a los delitos y dándole luz verde para indultar al reo Fujimori” resaltó Cisneros.

Por su parte, Álvaro Vargas defendió lo que en realidad dijo, para que no se malinterpretaran sus palabras:

“Clásico ejemplo de manipulación y embuste por odio político. Como saben todos los que me escucharon, llamé héroe y heroína de la libertad a Leopoldo y Lilian, que acompañaron el juramento” aclaró Álvaro Vargas Llosa.

Si bien la historia no se borra, no se puede mantener a las personas inyectadas con odio, ni mucho menos colocar palabras en la boca de otro, cuando la realidad es otra.

Llamó héroe y heroína a Lilian Tintori, y a Leopoldo López, en ningún momento usó ese abjetivo a favor de Keiko Fujimori.

Y el simple hecho de que ahora Álvaro Llosa lo apoye, no implica que sean fujimoristas, implica que quieren que prevalezca la democracia en el Perú. Es un pensamiento y una acción que abarca más allá que el odio, y que toca el sentido común.

Algo que, claramente, Claudia Cisneros no ha hecho.